Saltar al contenido

Materiales y soluciones

Así se construye tu cocina.

Una cocina a medida no es un paquete cerrado: se compone decisión a decisión. Elegimos contigo la estructura, los frentes, las aperturas y las soluciones interiores según tu espacio, tu forma de vivir la cocina y tu presupuesto. Bonita por fuera, muy pensada por dentro.

Cocina Kavela terminada: cajoneras con frentes verde salvia y tiradores de latón, encimera de piedra clara y columna de roble.

Cuatro decisiones, una sola cocina.

Las configuraciones de partida son solo eso, un punto de partida. Cada capa se elige por separado y se combina según el proyecto, mueble a mueble.

  1. Armazón

    La estructura que no se ve y lo sostiene todo: tableros, cantos, traseras y patas.

    Ver el armazón
  2. Frentes

    Lo que ves y tocas cada día: acabado, color, textura y veta.

  3. Aperturas

    Cómo se abre cada mueble: tirador o gola, y los herrajes que trabajan detrás.

  4. Soluciones

    Interiores que ordenan: organizadores, cajones interiores, despensas y luz.

01 · Armazón

Lo que no se ve sostiene todo.

Detrás de cada frente hay un armazón: la estructura sobre la que trabajan puertas, cajones, encimera, electrodomésticos y soluciones interiores. Casi nunca se ve, pero decide cómo queda alineado el mueble, cómo responde al uso de cada día y cómo encaja todo lo demás.

Módulo bajo de cocina sin frente, al principio de una cocina montada: laterales y balda de tablero blanco con sus cantos, trasera, base sobre patas regulables y encimera de piedra; a la derecha, cajones verde salvia con tiradores de latón.
Un módulo bajo sin su frente. Render 3D de Kavela.
  1. Laterales, travesaños y baldas forman una caja rígida que reparte el peso de la encimera y de lo que guardas, y mantiene el módulo en escuadra. De eso depende que puertas y cajones cierren alineados, hoy y con el uso.

  2. Cada borde visto del tablero se cierra con un canto. Protege las aristas que más se rozan y se golpean, y ayuda a que la humedad del día a día no entre por el corte. Un detalle pequeño que se nota con los años.

  3. Cierra el módulo por detrás y ayuda a mantenerlo estable. Cuando el proyecto lo pide, se prevé el paso de tomas, tubos y desagües sin debilitar el resto del mueble.

  4. El módulo descansa sobre patas regulables que después quedan ocultas tras el zócalo. Permiten nivelar cada mueble aunque el suelo no lo esté: de ahí dependen una encimera plana y unas juntas regulares entre frentes.

No todos los módulos tienen por qué construirse igual.

Una despensa extraíble, un bajo de fregadero o un cajón con un organizador concreto pueden pedir soluciones constructivas distintas: otra holgura interior, otro tablero, otra forma de cerrar el fondo. No es una incoherencia: es lo que permite que cada mecanismo funcione como debe.

Por eso diseñamos cada módulo según lo que va a llevar dentro. Y en las zonas más expuestas, como bajo el fregadero, junto al lavavajillas o cerca de las tomas de agua, elegimos los materiales y las protecciones que cada caso necesita.

Cómo lo construimos

  • PrecisiónCada pieza llega cortada a medida, canteada y preparada para su montaje.
  • ProtecciónAtención especial a los bordes y a las zonas que conviven con agua y calor.
  • NivelaciónLa geometría final también depende de un montaje bien ajustado, módulo a módulo.
  • CompatibilidadCada módulo se dimensiona para los herrajes y las soluciones que integra.

A continuación02 · FrentesLo que ves y tocas cada día.En preparación